
Él, pequeño tranquilo de pies descalzos, ella mujer británica de alto nivel economico... él, solo y descalzo caminaba hacia lo que todos decian que es el futuro... ella vivia sola en su mansión, llena de todo, pero a la vez sin nada... poco a poco la mujer britanica pensó hacer de sus caminatas una rutina diaria... el destino quizo dejarlos en una simple esquina, dos personas con mundos distintos, edades diferentes, y realidades duras para ambos se encontraron... ella lo tomó, y lo recosto en cuna de oro... el chico poco a poco creció, y salio de esa cuna hacia el éxito. Ella lo llevaba a la opera, todas las noches, dejando que agudizara su oído, el cual ella no sabia en que iba a terminar. Él se emocionaba facilmente con cada nota alcanzada por esas grandes mujeres de vozarron enorme, la mujer británica con el pasar de los días lo convirtió en principe. El chico alcanzo la adolescencia junto a ella, se declaró feliz... y alcanzó un talento envidiable, la voz perfecta, el mundo estaba por recibir a un grande que con el tiempo se convertiria en leyenda. La mujer murió a los 70 años, le heredo su mansión al chico, en donde él desidió hacer su vida entre pinceles, pinturas y pianos... avanzo con el tiempo bajo sus pies, y llegó a ser lo que la mujer sabia y nunca dijo que lograría.
El chico salió de su cuna, creció... avanzó, vivio una historia no tan perfecta, cayó en sus propias libertades, pese a que nunca se arrepintió de nada, y lo disfruto todo, fue esa libertad la que le quitó la vida... lo lamentó el mundo entero, pero hay veces que olvidamos de donde salió ese niño, que hoy, es una gran leyenda... se convirtió en rey... se convirtió en un maestro, se convirtio en un inspirador para muchos, se convirtió en idolo... se convirtió en mi amor.
Una noche, varias más... una más, otras dos... tres... 10... más y más, pero por favor, en la ópera, en ese escenario del cual sacaron al chico en ataud, en el cual dejó su camino de diamantes valiosos, en ese que el microfono se convirtió en su amante, en ese que dejó su felicidad, en ese que le dió la libertad y le quitó tiempo a la vez... en ese que nos regaló una leyenda.
